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¿Y si el único que no manda en tu trabajo eres tú?

expansionMucho jefe para poco indio. Así se define un exceso de jerarquía al que no son ajenas las organizaciones matriciales: aquí todos y ninguno mandan. Tendrás que organizarte si no quieres descuidar tu trabajo.

En una barca a la deriva plagada de jefes, el remero es el incompetente. Puede sonar a chiste, de hecho lo es, pero no resulta nada excéntrico pensar en un mundo en el que los jefes superen en número a los empleados. La antítesis al panorama sin jefes -holacracia- que ya propugnan algunas start up, está más cerca que nunca. Las empresas más tradicionales siguen apostando por este modelo, y las organizaciones matriciales, con una línea de reporting funcional que traspasa fronteras, también implican rendir cuentas a otras personas para que todo funcione. > Ver publicación

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